RIESGO SOBERANO Y EL GRADO DE INVERSIÓN DE LA ECONOMÍA PANAMEÑA
- EJE ECONÓMICO
- 19 nov 2025
- 6 Min. de lectura
Todas las calificadoras de riesgo, desde el 2020 hasta la actualidad, han rebajado el Grado de Inversión de Panamá.

Días atrás el Presidente de la República, José Raúl Mulino, en su acostumbrada conferencia de los jueves, anunciaba con regocijo el Informe de una las Calificadoras de Riesgo de Panamá, en el cual se destacaba que nuestro país mantenía su Grado de Inversión.
Esta noticia, por lo general, brinda tranquilidad a cualquier gobierno, ya que ese elemento es acicate para que mejore el clima de inversión en un país, especialmente en uno pequeño como lo es el nuestro. Sin embargo, es importante señalar que existen otros componentes que comulgan de manera conjunta con dicha nota y son parte importante del devenir económico y financiero de una economía, los cuales no pueden dejarse de lado.
Vamos a examinar qué implica para nuestro país, no solo el informe que recién publicó Moody´s y las acciones a emprender no solo para mantener dicho nivel sino mejorar y consolidar a la economía panameña como una plataforma realmente atractiva para cualquier inversionista, privado o institucional, mejorando con ello el Grado de Inversión y el Riesgo Soberano.
¿Qué es el Grado de Inversión?
Es la nota o calificación otorgada por una empresa especializada en análisis integrales de las variables que repercuten en una economía. Estas empresas denominadas calificadoras de riesgos, examinan los resultados económicos de un país, institución o empresa privada y luego de ello, emiten su calificación con una nota, parecido a las que se extienden luego de realizar un examen en la escuela o la universidad.
Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch Ratings son las empresas más importantes que realizan esas revisiones a nivel internacional y otorgan un determinado nivel, todos ellos en forma de letras (A, B, C, D) y números, incluyendo en dicho resultado una Nota importante respecto a la previsión o pronóstico del futuro inmediato del desempeño, denominada la “Perspectiva”.
Dependiendo de la nota otorgada, el país (Gobierno), la institución o empresa privada logra cierto nivel y dependiendo del mismo podría tener mejores respuestas de parte de un inversor para que éste ubique sus recursos económicos en la entidad o país que ofrezca los mejores réditos a su inversión.
Igualmente, si existe la necesidad de financiamiento, el mismo se lograría con condiciones más favorables que otro país, institución o empresa que haya tenido una nota más baja. Por ello es de vital importancia si en estos informes, los resultados son notas altas, medias o bajas y dependiendo de ello, los inversores privados o institucionales nos miraran mejor o peor.
El cuadro revela la forma en que cualesquiera de estas empresas revelan al mundo el nivel o grado otorgado luego del susodicho examen.
Las calificaciones otorgadas constan de 22 peldaños, que van desde la Calidad Superior y Grados Altos y/o Medios de Inversión, pasando por niveles Escasos de Inversión y Especulativos hasta aterrizar en condiciones de no poder pagar las cuentas.
¿Qué significa las “Perspectivas”?
Es algo parecido a cuando en la escuela o la Universidad en su examen el profesor dejaba comentarios como: Usted puede hacerlo mejor o usted debe esforzarse más.
En el caso que nos ocupa, viene a ser la apreciación que dicho país, empresa o entidad puede tener en el futuro inmediato. Ya sea, que un desempeño mejor puede llevarlo a mejores niveles y recibir mejor trato por parte de los inversionistas o un desempeño preocupante que resaltará dónde están los fallos y las recomendaciones para solventarlos que de no resolverlos, conllevan una pérdida de confianza de parte del inversor.
Desde 2010, año en que las tres calificadoras ubican a Panamá en la categoría del Grado Medio de Inversión por primera vez, en los siguientes diez (10) años nuestro país asciende desde el décimo al octavo peldaño, incluyendo las “perspectivas” que van desde “Estable” a “Positiva”. Sin embargo, desde el 2020 a la fecha, nuestro país ha descendido al peldaño en el que inicialmente nos colocaron por primera vez en niveles de inversión, pero, además de ello, la mayoría de las veces con una perspectiva “Negativa”.
Hoy nuevamente, a pesar de nuestra “aparente” capacidad de recuperación económica luego de la pandemia de coronavirus (COVID-19), Moody’s nos marca una nota en rojo, debido a que las variables que son revisadas y evaluadas no presentan signos de mejora, pero sí de deterioro constante:
Una deuda pública que sobrepasó con creces ese nivel que ante los ojos de los inversionistas no nos ubica en los niveles de Inversión con mejores réditos.
Un Régimen Fiscal que no abona mucho en la recaudación tributaria y ello llevó al endeudamiento excesivo.
Un aparato gubernamental muy grande, reflejado en un presupuesto excesivamente apalancado el cual mina la capacidad de ahorro e inversión interna por parte del Gobierno son, entre otras, algunas de las falencias de nuestra economía que nos hace ganarnos una nota en rojo en el examen rendido ante una de las calificadoras.
Riesgo país
Aprovechando el Informe “Riesgo país” que prepara el Consejo Monetario Centroamericano, examinemos el estado conjunto de la región versus la economía panameña.
La evaluación realizada a las economías de la región considera el desempeño de indicadores tales como: Evolución de la actividad económica, déficit fiscal, necesidades de financiamiento (local y externo), relación deuda pública/Producto Interno Bruto (PIB), intereses de deuda/ingresos fiscales, entre otras.
Frente a la región con la cual se nos compara, Panamá mantiene escalones superiores al resto de nuestros vecinos, sin embargo, la perspectiva “Negativa” emitida por Moodys es un nuevo llamado de atención a nuestras autoridades sobre las deficiencias que está mostrando nuestro desempeño.
El desempeño económico actual, a pesar de mostrar un crecimiento económico respetable, no pareciera surtir los efectos que eso conlleva.
Las apariencias engañan, como se dice por allí, y es por ello que mostraremos cómo se ha desempeñado nuestra economía de un año para acá a la luz de las tres calificadoras de riesgo.
Todas las calificadoras de riesgo, desde el 2020 para acá, han rebajado el Grado de Inversión de Panamá. Estando en el peldaño más alto del Grado de Medio de Inversión para retroceder al más bajo de dicha categoría, tal cual se refleja en el cuadro que precede.
Pero, para quienes no se han percatado de ello, Fitch Ratings desde el 2024 nos sacó del Grado de Inversión y nos colocó, según sus análisis en un grado denominado de “Elementos especulativos”.
Esto es preocupante ya que, a mi modo de ver, Fitch Ratings y Standard & Poor’s puede que inclinen la balanza hacia perspectivas “Negativas” en sus próximos informes.
Conclusiones
Lograr para una economía el anhelado Grado de Inversión es un paso que no se alcanza de la noche a la mañana. Si hacemos cuentas y consideramos el retorno a la democracia en 1990, la economía panameña demoró 20 años en ser considerada como una economía de Grado de Inversión.
Es un proceso gradual y de muchos sacrificios, en el cual las etapas que se ganan y los ajustes macro fiscales que se ejecutan van de la mano, al igual que el bienestar de la población.
La otra cara de esta moneda implica que, el desatender el buen manejo de las finanzas públicas y en particular la deuda pública, dan lugar a lo que hoy pasa en nuestra economía, perder el grado de inversión y lo que ello acarrea.
Las señales que estuvieron indicando las calificadoras de riesgo sobre el desempeño económico de Panamá y su pérdida de confianza, al menos para éstas, viene desde el año 2019, ya que en ese año se destacan las primeras perspectivas “Negativas”.
Si a esto le añadimos, el manejo de la cosa pública por la administración anterior, volándose con creces la relación del 40% de la deuda pública vs. el PIB, las señales indicaban que cada año Panamá perdía un escalón, pues hoy tenemos dos peldaños menos, y para rematar una calificadora nos sacó de ese nivel.
Hoy, con un déficit fiscal por encima de nuestras recaudaciones tributarias, y muy superior a lo que señala la Ley de Responsabilidad Social Fiscal, es una muestra de lo preocupante de nuestra situación económica.
La nueva ley de la Caja del Seguro Social (CSS), en especial lo atinente al sistema de pensiones, ha sido un buen ejemplo de querer mejorar parte de los problemas financieros que se enfrentan.
El cierre de la mina Cobre Panamá y su posible reapertura, con controles que permitan a la sociedad comulgar con este tipo de inversiones, será fundamental ya que el fisco se nutrirá con aportes importantes y el mercado laboral se verá fortalecido.
El impulsar nuevas inversiones, sea para el Gobierno Nacional o para los inversionistas locales o extranjeros, puede coadyuvar enormemente al mejor desempeño económico, pero si el Grado de Inversión se pierde, las inversiones no llegaran en los volúmenes que uno podría esperar debido al costo superior del dinero que ello implica.
Las cartas están echadas, falta ver si las manos que le toca jugar al Gobierno Nacional son bien jugadas.
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